LA JUSTICE

justice(Texto y mùsica Germano Bonaveri)

El domingo en el mercado
llegó la noticia terrible
de un comando disfrazado
había secuestrado a Mamá Justicia.

El pueblo asombrado se quedó inmóvil
mientras se la estaban llevando,
prisionera de algún noble,
al hacer de dama de compañía.

Los plutòcratas prontamente
manejaròn la información,
prueba fuè que la pobre gente
precipitò en confusión:
los más imbéciles nada menos
acogieron el hecho con euforia:
una reptante dictadura
quitaba de en medio la democracia.

Mamá Justicia era mujer de mundo
e hizo moral la necesidad:
con su magnífico poto redondo
se abrió las puertas de la felicidad.

A nueve meses de aquel intrigo
llegaron los frutos de su hacer:
los llamò Condena y Castigo,
hijos ilegítimos del rencor.

Bella Señora,
no tengas prisa,
que llegará el tiempo
de la venganza.

Más por capacidad  que por suerte
fue la preferida del emperador:
ahora para todos es la reina
entre las putas de su Señor.

Mirò Condena adolescente
cortejada por los rufianes
y Castigo intolerante
alejarles como perros.

Fue en esos momentos interminables
que decidió  actuar de prisa,
y fue una hija de los invisibles
a cometer la venganza.

Un domingo para ella propicio
siguió el camino para el mercado:
la noche misma Mamá Justicia
tenía en el vientre su pecado.

A la corte del Gran Sultán
nadie supo la verdad:
al nacimiento pareció extraño
que ella quiso llamarla equidad.

Bella Señora
no demores,
llegó el momento
de regresar.

Todo sucedió muy rápidamente,
se gritò  golpe de estado:
en presencia de toda la gente
el tirano fue procesado.

La sentencia fue ejemplar:
Equidad fue testigo,
tocó a Condena cuantificar
y a Castigo la ejecución.

Corriò rápidamente la noticia
en la plaza del mercado:
había regresado Mamá Justicia
y el emperador decapitado.

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